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En Francia tienen un plan «sin fisuras» (para no pagar sus deudas)

Víctor Alvargonzález9 de septiembre de 20265 min de lectura
En Francia tienen un plan «sin fisuras» (para no pagar sus deudas)

Artículo publicado en El Confidencial (09 de Septiembre 2026)

Los protagonistas de la serie Los Hombres de Paco decían siempre aquello de que tenían “un plan sin fisuras”. El resultado siempre era desastroso

La izquierda francesa ha decidido apuntarse a la filosofía del “plan sin fisuras” de Los Hombres de Paco, en este caso para aliviar la carga de deuda pública que soporta el país. Pero no pagándola y reduciendo así principal e intereses, sino con la sana intención de buscar trucos para no pagar ni principal ni intereses.

Es una deuda que han creado los políticos y que no les ha servido de nada a los franceses. Macron va a dejar la presidencia con el mismo nivel de paro con el que llegó. Y el crecimiento económico en el periodo ha sido anímico (media anual del 1,1 % una vez descontada la inflación). Pero la deuda sí que ha aumentado: un 56 %. Y el ratio deuda / PIB (del 98 % al 117 %). Ha “conseguido” la proeza de situarlo al nivel de Grecia (126 %). Si se esfuerza un poco, a lo mejor consigue igualar antes de retirarse (modo ironía).

Francia ha aumentado su deuda pública más de un billón de euros sin generar a cambio ninguna mejora significativa real para sus ciudadanos. Como dice el refrán, para ese viaje no hacían falta tantas alforjas.

Es como si una familia siguiera viviendo más o menos al mismo nivel que hace 10 años, pero ahora endeudada hasta las cejas.

Alguien dirá que ha sido culpa de la pandemia, pero la pandemia no es para nada el único motivo por el que ha aumentado la deuda. También se argumentará que este descontrol de gasto, financiado con cada vez mayores deudas, es generalizado, especialmente en las economías avanzadas. Y es cierto. Pero eso es como decir que, en una clase de malos estudiantes, Francia consigue la peor nota. Y así la deuda se acumula. Y pesa. Especialmente pesan los intereses, que hay que pagarlos todos los años.

Afortunadamente, Francia cuenta con el señor Mélenchon, líder del partido de la Francia Insumisa, que tiene un plan “sin fisuras”: que el BCE, que tiene en su balance el 20% de la deuda pública francesa (unos 630.000 millones de euros), transforme esos títulos de deuda a diversos plazos en deuda perpetua a tipo de interés cero. Al convertirse en perpetua, el Estado francés nunca tendría que devolver el capital inicial y dejaría de pagar intereses de manera inmediata.

¿Como no se nos había ocurrido? Pero si es lo que tenemos que hacer todos los países de la Unión Europea. Así reducimos la deuda pública, en lo que nos toque, de un plumazo. Será por dinero.

El plan, desgraciadamente, tiene fisuras. No vamos a entrar en debate político, pero sabemos cuál sería la reacción de los mercados: la misma que el banco al que una familia le comunica que va a dejar de pagar los intereses y que la deuda se la pueden quedar para siempre. Medidas legales aparte, lo primero que hará el banco es tratar de quitarse esa deuda de encima a un precio muy inferior a su valor nominal, lo que obviamente se contagiaría al precio de todos los bonos franceses. Y de paso a los europeos, ante el temor a que otros copien la idea. La crisis que se ha vivido este verano en los bonos europeos de largo plazo sería una broma comparada con esa caída.

La siguiente fisura la notarían los políticos, a los que tanto les gusta gastar dinero prestado, cuando quisieran pedir un préstamo –emitir bonos– en el mercado. O no se lo prestarían o sería un tipo de interés prohibitivo.

Resultado del plan fisuras: que cuando Francia quisiera pedir dinero le iba a costar seis o siete veces más –si es que se lo dan– y que todas las entidades financieras que tengan bonos franceses sufrirían pérdidas espantosas. En el caso de los bancos, llevaría a una reducción de la financiación de la economía del país que no se ha vivido desde hace siglos.

Es más, yo creo que este tipo de comentarios ya están cotizando en el mercado. La izquierda francesa no gobierna, pero aunque no es fácil, podría participar en un gobierno de coalición. Y el dinero es muy miedoso. Solo plantear este tipo de cosas a unos meses de las elecciones afecta el valor de los bonos del tesoro francés de largo plazo.

De hecho, estamos en un momento muy peligroso para ese tipo de ideas. Como hemos dicho en muchas ocasiones, no pensamos que exista una burbuja de la IA, pero sí nos preocupa que se esté creando una burbuja de deuda, que sigue creciendo, y que se repita algo parecido a la crisis del euro, pero a nivel global. Recuerden: aquella crisis estalló por la desconfianza de los mercados sobre la solvencia de los países del sur de Europa. Ahora, la desconfianza sobre la solvencia empieza a ser global y plantear este tipo de ideas, afecta a la deuda de todos los países que tienen el mismo problema que Francia, que son casi todas las economías avanzadas. Ese es el problema de empezar a plantear estas cosas: que dan miedo.

No decimos que vaya a ser inminente. Pero hay que estar atentos a las señales. En la crisis del euro fueron la subida de tipos de los bonos de largo plazo y el aumento de la prima de riesgo. Ahora ya tenemos avisos por el lado de los bonos y también respecto al diferencial de riesgo, que ya no es con Alemania, porque Alemania ha entrado en la misma senda de gasto y endeudamiento que el resto de Europa, sino con países financieramente sólidos, como Suiza o los países nórdicos. Y ese diferencial ha aumentado significativamente este verano. Hasta que lleguen novedades positivas al respecto –si es que llegan–, hay que tener cuidado con los bonos de largo plazo (o los fondos que invierten en ellos). Y seguir la evolución de la que para nosotros es la nueva prima de riesgo.

Artículo escrito por Víctor Alvargonzález para El Confidencial

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