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¿Cuánto crece la economía china?

Nextep Finance6 de abril de 20245 min de lectura

La verdad es que a los chinos cada vez se les está poniendo más cara de japoneses. Y si China fuera a ser el nuevo Japón tendría enormes consecuencias. Afectaría en primer lugar a las decisiones de invertir en la propia China. En segundo lugar, al efecto que pudiera tener sobre el resto de Asia. Y finalmente sobre la economía del mundo entero, ya que China es la mayor fábrica del mundo. Por no hablar de las consecuencias geopolíticas. Así que hemos decidido dedicar el artículo de portada a comprobar hasta qué punto la China de ahora se parece al Japón de las décadas perdidas.

Gráfico n.º 1: Inflación general e índice de precios de la producción en China

Fuente: Financial Times, FT Data, Bloomberg

¿Por qué China está en deflación?

Probablemente los chinos estaban encantados con el hecho de que Rusia se iba a ver obligada a venderles todo tipo de materias primas a precio de saldo (incluidas obviamente las energéticas). Y no les faltaban motivos: China es una economía emergente y, por lo tanto, muy industrial y, en consecuencia, muy dependiente del precio de las materias primas. Ahora bien, el abaratamiento de su principal coste de producción es desinflacionista. En una economía en crecimiento esto podría no ser un problema, o ser incluso una bendición. El problema es que ha ocurrido justo cuando a la economía china le está costando crecer y, además, ha explotado una burbuja inmobiliaria. Y, como vemos en el gráfico n.º 1, China ha entrado en deflación.

Las zonas sombreadas del gráfico muestran periodos en los que el IPC (CPI, en azul), o el índice de precios de la producción (PPI, en rojo), se han situado en negativo (desde 2019). En el caso de los precios de la producción la situación de deflación es evidente. En el caso del IPC también hay deflación (entendida como varios meses de IPC negativo). El último dato ha sido ligeramente positivo (+ 0,7 %), pero claramente insuficiente para poder hablar de un cambio de tendencia. Y si nos vamos, por ejemplo, al precio de los coches, que suele ser un indicador muy bueno del nivel de inflación, una imagen vale más que mil palabras. Como la del gráfico n.º 2. Imaginen lo que les cuestan los metales y todos los demás elementos necesarios para construir un coche a los fabricantes chinos, ahora que Rusia tiene que vender todo a precio de derribo.

Gráfico n.º 2: Índice interanual de precios de los vehículos

Fuente: FT & China´s National Bureau of Statistics

Evolución de los tipos de interés de China

La consecuencia inmediata de un proceso deflacionista es que bajan los tipos de interés. Cuando en Europa empezamos a sorprendernos de los tipos de interés negativos, Japón llevaba ya mucho tiempo en esa situación. Es otra característica del estancamiento económico estructural.

El gráfico n.º 3 muestra cómo los tipos de interés de más largo plazo de China, los vencimientos a 30 años, están en mínimos y bajando. El mercado de renta fija apuesta por que siga el proceso desinflacionista en China.

Gráfico n.º 3: Tipo de interés del bono soberano de China a 30 años

Fuente: Bloomberg

¿Cuál es la deuda china?

Otro problema que tuvo Japón fue la manipulación del sistema crediticio por parte de la clase política. En Japón nunca ha existido una separación clara entre la banca, las empresas y los políticos. Llegó un momento en el que los créditos se daban sobre todo en función de los contactos políticos de las empresas. No es de extrañar que se dispararan los impagos.

Obviamente esto es todavía más fácil que ocurra en China, que es un país comunista y una dictadura. Así, cuando las cosas se han complicado, se ha notado en los créditos impagados, como podemos observar en el gráfico n.º 4 (las barras son los créditos impagados).

Gráfico n.º 4: Créditos impagados de los bancos en China

Fuente: National Financial Regulatory Administration - Bloomberg

Explosión de la burbuja inmobiliaria china

No parece que la burbuja inmobiliaria china, que se vino abajo con Evergrande y todavía colea, sea de la magnitud de la que se produjo en Japón en los años 80. Pero qué duda cabe que ha habido una burbuja, que ha explotado y que no sabemos hasta dónde puede llegar esa explosión o sus consecuencias.

Gasto público chino

Las autoridades chinas están procediendo a hacer lo mismo que hicieron las japonesas: tratar de reanimar la economía incrementando el gasto público y bajando los tipos de interés. Será interesante ver si funciona. De momento no parece que sea el caso.

¿Cómo es la situación económica de China actualmente?

Alguien dirá, y con razón, que China está creciendo casi un 5 % anual, que eso no se puede definir como estancamiento. El problema es que China es una economía emergente, en la que un crecimiento del 5 % está bien, pero si empieza a perderse ese nivel, la cosa se complica. Por ejemplo, para China crecer un 3 % es casi como no crecer. Estamos hablando de un país que hace solo cuatro años era capaz de crecer al 8 %. Y está creciendo solo al 5 % mientras el Estado incrementa fuertemente el gasto público y baja los tipos de interés. Si no fuera así estaríamos hablando de un crecimiento más cercano al 3 % que al 5 %.

Un 3 % sería un buen crecimiento para Estados Unidos o la Unión Europea, pero muy bajo para China. Sobre todo si va acompañado de un proceso deflacionista. En todo caso, está claro que de momento no se puede decir que la economía China esté estancada (siempre y cuando se confíe en sus estadísticas, cosa que no comparten todos los economistas).

Conclusión

De momento no se puede decir que China sea el nuevo Japón. En todo caso es muy pronto para afirmarlo. Sobre todo porque todavía tiene un crecimiento razonable. Pero el riesgo existe y tendríamos que ver un cambio en los factores enumerados anteriormente para plantearnos China como una inversión donde mereciera la pena tomar el riesgo. Sobre todo cuando en occidente tenemos todavía opciones muy rentables.

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