Fondos de gestión activa y pasiva: ¿cómo diferenciarlos?
Determinar si un fondo es de gestión activa o de gestión pasiva es fundamental para entender cómo se gestionan y qué estrategias siguen. Además, esto también influye en los costes del fondo.
Un fondo de gestión pasiva no debería cobrar las comisiones de un fondo de gestión activa. La razón es muy sencilla: su estrategia de inversión es mucho más sencilla, apenas implica trabajo y, por lo tanto, no necesita de un equipo gestor amplio. Un fondo de gestión activa sí.
Con todo, existen fondos que invierten de forma muy cercana a la gestión pasiva y aún así incluyen importantes comisiones. Buena parte de estos fondos son los que recomiendan los bancos y entidades de inversión.
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Hay más de una herramienta para saber si un fondo es de gestión activa o pasiva. Éstas son las más eficaces.
¿Cuáles son los objetivos de los fondos de gestión activa y pasiva?
Los fondos de gestión activa tienen como objetivo superar a un índice de referencia específico o alcanzar un rendimiento superior al mercado. Para lograr esto, los gestores de estos fondos realizan análisis exhaustivos, toman decisiones de inversión activas y buscan identificar oportunidades para generar rendimientos por encima del promedio del mercado.
Por otro lado, los fondos de gestión pasiva buscan replicar el rendimiento de un índice de referencia específico, como el S&P 500 o el IBEX 35. En lugar de tratar de superar al mercado, estos fondos buscan simplemente igualar el rendimiento del índice subyacente.
Si un fondo tiene como objetivo simplemente replicar un determinado índice, esa particularidad debe estar reflejada en el folleto del fondo. Los fondos de gestión activa, sin embargo, no suelen indicar claramente que su objetivo es batir a su índice de referencia.
Costes y comisiones de los fondos de gestión activa y pasiva
Los fondos de gestión activa tienden a tener costos y comisiones más altos que los fondos de gestión pasiva. Esto se debe a que los fondos de gestión activa requieren un mayor trabajo de investigación, análisis y toma de decisiones por parte del equipo de gestión. Estos costos adicionales se trasladan a los inversores a través de comisiones de gestión más altas.
Los fondos de gestión pasiva, al replicar simplemente un índice, requieren menos actividad de gestión y, por lo tanto, tienden a tener costos más bajos. Las comisiones de gestión suelen ser más bajas en estos fondos, lo que puede resultar en mayores rendimientos netos para los inversores a largo plazo.
Dicho esto, los llamados “closet index funds” en inglés son fondos que se comercializan como fondos de gestión activa, pero en realidad tienen una cartera que se parece mucho al índice de referencia. Aunque cobran tarifas de gestión más altas, suelen tener un comportamiento muy similar al del mercado o al índice de referencia, lo que lleva a críticas de falta de transparencia y valor para los inversores en comparación con los fondos de gestión pasiva directos.
Transparencia de la cartera en fondos activos y pasivos
Los gestores de fondos activos toman decisiones de inversión basadas en su análisis y juicio, lo que puede resultar en cambios frecuentes en la cartera del fondo. Estos cambios pueden ser impulsados por una variedad de factores, como el rendimiento pasado, las perspectivas económicas y las condiciones del mercado.
En contraste, los fondos de gestión pasiva tienden a mantener una cartera más estable y transparente. Dado que estos fondos buscan replicar un índice específico, la composición de la cartera del fondo generalmente refleja la composición del índice subyacente. Por eso es más transparente, porque realmente no hay nada que ocultar cuando estás copiando un índice.
Los cambios en la cartera del fondo suelen ser el resultado de cambios en el índice mismo, como adiciones o eliminaciones de componentes.
Cómo saber si un fondo es activo o pasivo a través de sus informes
Los informes de gestión y los prospectos del fondo suelen proporcionar información detallada sobre la estrategia de inversión del fondo y si sigue un enfoque activo o pasivo. Los fondos de gestión activa a menudo detallan su enfoque de selección de activos y las decisiones tomadas por el equipo de gestión para superar al mercado.
Por otro lado, los fondos de gestión pasiva suelen destacar su objetivo de replicar un índice específico. Los informes de gestión de estos fondos pueden centrarse en la forma en que el fondo sigue el índice subyacente y cómo los cambios en el índice afectan la cartera del fondo.
Cómo interpretar la rentabilidad en fondos de gestión activa y pasiva
El historial de rendimiento de un fondo puede proporcionar pistas sobre si es de gestión activa o pasiva. Si un fondo ha superado consistentemente a su índice de referencia, es probable que sea un fondo de gestión activa. Esto sugiere que el equipo de gestión ha sido capaz de identificar oportunidades para generar rendimientos por encima del mercado.
Por otro lado, si el fondo ha seguido de cerca el rendimiento de su índice de referencia, es probable que sea un fondo de gestión pasiva. Esto indica que el fondo ha logrado replicar el rendimiento del índice subyacente, como se esperaba, sin intentar superarlo activamente.
En un fondo de gestión pasiva el gráfico del fondo se confunde con el del benchmark.
Algo parecido ocurre con los closet indexers, donde el comportamiento es prácticamente el mismo que el del índice de referencia, solo que con rendimientos mucho menores por el efecto de las comisiones.
Qué es el tracking error y cómo distingue fondos activos y pasivos
La principal estadística para distinguir entre un fondo de gestión activa y un fondo de gestión pasiva es el tracking error.
El tracking error es una medida que se utiliza para evaluar la capacidad de un fondo de inversión para replicar el rendimiento de su índice de referencia. Se calcula como la desviación estándar de la diferencia entre los rendimientos del fondo y los rendimientos del índice de referencia durante un período específico.
En términos simples, el tracking error mide la volatilidad de la diferencia entre el rendimiento del fondo y el rendimiento del índice. Un tracking error bajo indica que el fondo está siguiendo de cerca el rendimiento del índice, mientras que un tracking error alto indica que el fondo está desviándose significativamente del rendimiento del índice.
En el contexto de distinguir entre un fondo de gestión activa y un fondo de gestión pasiva, el tracking error puede ser útil de la siguiente manera:
* Tracking error en fondos de gestión pasiva
Los fondos de gestión pasiva, que buscan replicar el rendimiento de un índice de referencia, generalmente tienen un tracking error bajo. Esto significa que la diferencia entre el rendimiento del fondo y el rendimiento del índice suele ser mínima y consistente.
Si estás evaluando un fondo y observas un tracking error bajo, es probable que estés mirando un fondo de gestión pasiva, ya que indica que el fondo está siguiendo estrechamente el índice de referencia sin intentar superarlo activamente.
* Tracking error en fondos de gestión activa
Por otro lado, los fondos de gestión activa, que buscan superar el rendimiento del mercado, pueden tener un tracking error más alto. Esto se debe a que los gestores de estos fondos están tomando decisiones de inversión activas que pueden resultar en desviaciones del rendimiento del índice.
Si notas un tracking error significativamente más alto al evaluar un fondo, es probable que estés considerando un fondo de gestión activa. Un tracking error más alto sugiere que el fondo está tomando decisiones de inversión que pueden resultar en rendimientos diferentes a los del índice de referencia.
En resumen, el tracking error es una herramienta útil para distinguir entre fondos de gestión activa y fondos de gestión pasiva, ya que proporciona una medida de la diferencia entre el rendimiento del fondo y el rendimiento del índice de referencia. Un tracking error bajo sugiere un enfoque de replicación del índice, mientras que un tracking error más alto indica un enfoque de gestión activa.
¿Qué es el Turnover Ratio o Ratio de rotación?
El turnover ratio, o ratio de rotación, mide la frecuencia con la que los gestores de un fondo compran y venden activos dentro del fondo.
Los fondos de gestión activa tienden a tener un turnover ratio más alto que los fondos de gestión pasiva, ya que los gestores realizan operaciones más frecuentes en un intento de superar al mercado.
Rentabilidad Alfa
El alfa es una medida de la rentabilidad ajustada al riesgo que compara el rendimiento real de un fondo con su rendimiento esperado en función de su exposición al mercado y a otros factores de riesgo. Un alfa positivo sugiere que un fondo ha superado su rendimiento esperado, lo que indica una gestión activa exitosa.
Coeficiente Beta
La beta es una medida de la sensibilidad de un fondo a los movimientos del mercado en general. Una beta de 1 indica que el fondo se mueve en línea con el mercado, mientras que un beta superior a 1 indica que el fondo es más volátil que el mercado y viceversa.
Los fondos de gestión activa pueden tener betas diferentes a 1 debido a su exposición selectiva a ciertos sectores o activos.
¿Qué es el active share?
El active share es una medida que indica cuánto difiere la cartera de un fondo de inversión de su índice de referencia. Es una forma de medir la gestión activa de un fondo.
Un “active share” alto indica que el fondo tiene una cartera significativamente diferente a la del índice de referencia, lo que sugiere una gestión activa más pronunciada. Por otro lado, un “active share” bajo indica que la cartera del fondo se parece mucho al índice de referencia, lo que sugiere una gestión pasiva o una gestión activa muy limitada.
Los inversores a menudo utilizan el “active share” como una herramienta para evaluar si están obteniendo un verdadero valor añadido por las tarifas que pagan por la gestión activa de un fondo. Es decir, si el gestor del fondo se está ganando o no su comisión.
Análisis cualitativo de un fondo de inversión
Además de las métricas cuantitativas, el análisis cualitativo de un fondo también puede ser útil para distinguir entre gestión activa y pasiva.
Esto implica revisar el proceso de inversión, la filosofía de gestión, el equipo de gestión y la estrategia de inversión del fondo para determinar si se está siguiendo un enfoque activo o pasivo.
La información compartida en este artículo bajo ningún concepto representa una recomendación de inversión.

