Rentabilidad desde inicio: Gráficos

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(*) Rentabilidad anualizada obtenida en el periodo comprendido entre 8/07/19 y 31/06/26.

El cálculo lo hacemos con las comisiones más altas que pueden aplicar las entidades financieras a los inversores, las de las participaciones para inversores minoristas.

Esto perjudica comparativamente nuestras recomendaciones, puesto que si utilizáramos las llamadas “clases limpias”, los resultados serían mejores. Aproximadamente un 1 % mejores (de media), pero nos ponemos en el lugar de los clientes que pagan más comisiones, no en el de los que pagan menos.

Para la composición del gráfico de rentabilidad hemos seleccionado nuestra cartera muy agresiva, al ser la que puede estar totalmente invertida en renta variable (y por lo tanto se puede comparar con índices bursátiles), la equilibrada, que al ser una mezcla equilibrada de renta fija y variable, es representativa de nuestras recomendaciones en ambos activos y la conservadora al estar invertida en renta fija en su mayoría.

En cuanto a los índices, entendemos que la referencia lógica del inversor europeo / español son el Eurostoxx 50 y el IBEX 35. Y, en bonos (renta fija), el Bloomberg – Barclays Euro Aggregate Bond Index.

OBJETIVOS Y RESULTADOS

Nuestro objetivo es hacerlo mejor que la media tanto cuando los mercados se mueven en un entorno positivo como cuando lo hacen en un entorno negativo.

En otras palabras, ganar cuando suben los mercados, pero controlando los riesgos para proteger las carteras de nuestros clientes cuando caen. Y hacerlo mejor que nuestra competencia. Es un objetivo ambicioso a la par que realista pero, según se refleja en el gráfico, lo estamos logrando, tanto en los momentos alcistas como en bajistas.

objetivo de rentabilidad en Nextep Finance

 

Aunque nuestro equipo tiene muchos años de experiencia, la andadura de Nextep se inicia en julio de 2019 y, como puede verse en los gráficos, hasta el momento hemos conseguido el objetivo mencionado anteriormente.

La línea verde representa la evolución de la cartera asesorada más agresiva y comparamos su evolución índice europeo de renta variable Eurostoxx 50 (línea discontinua roja), y el IBEX 35 (línea rosa discontinua), que son los índices de referencia “naturales” del inversor europeo y, más concretamente, del español.

La cartera muy agresiva es la que mejor muestra nuestra capacidad de asesoramiento en relación con la renta variable, ya que puede llegar a tener un 100 % en ese tipo de fondos.
Y, como puede verse, lo hemos mejor que el Eurostoxx 50 y que el IBEX tanto cuando las bolsas suben y como cuando bajaron.

La línea azul representa nuestra cartera equilibrada, que puede moverse entre un 70% y un 30% en cuanto al peso de la renta variable (el resto en renta fija o fondos monetarios). Su objetivo es por lo tanto batir a una mezcla al 50 % del Eurostoxx 50 / Ibex 35 y el índice Bloomberg Euro Aggregate de bonos europeos. También se ha conseguido.

En todo lo anterior hay que tener en cuenta que los índices no llevan comisiones de gestión, mientras que los fondos sí. Además, para ser especialmente realistas, para el cálculo de la rentabilidad de los fondos recomendados utilizamos como referencia los que tienen las comisiones más caras (las que se ofrecen a los inversores particulares en la mayoría de los bancos). Pese a que hoy en día un inversor particular puede utilizar las llamadas “clases limpias” que vienen a ser un 40 % más baratas que las normales (y nuestro servicio incluye indicar donde se pueden comprar fondos que incluyan clases limpias).

De media de las comisiones de gestión detraen más del 1 % del resultado bruto obtenido por el fondo.

En cuanto la cartera moderada, el objetivo es que bata de forma clara a lo que hagan la renta fija (índice Bloomberg agregado de bonos europeos, línea gris discontinua) , los fondos monetarios y las letras del tesoro. Todos ellos han sido superados por goleada, pese a la reciente recuperación de la renta fija.

La cartera conservadora pretende hacerlo mejor que los fondos monetarios y los depósitos bancarios de entidades de alta solvencia, cosa que también se ha conseguido el objetivo.

 

HISTORIA

2020 – 2021: La recuperación tras la pandemia

Nada más iniciar nuestra andadura nos topamos con la pandemia del COVID. Conseguimos controlar el daño y recuperarnos más rápido que el mercado analizando qué activos, sectores y países saldrían menos perjudicados —o incluso beneficiados— del confinamiento. Por eso recomendamos trasladar el grueso de la renta variable al índice tecnológico NASDAQ 100, claro ganador de la economía «a distancia». También aprovechamos la enorme inyección de liquidez de los bancos centrales para hacer frente a los efectos económicos de los confinamientos, posicionándonos básicamente vía tecnología y renta fija de medio y largo plazo.

Esta estrategia nos permitió aprovechar plenamente la salida del confinamiento y el mercado alcista de 2021, con el sector tecnológico como gran protagonista de nuestras carteras y motor de la rentabilidad de aquellos dos años.

2022: «La Gran Rotación»

2022 fue el peor año de los mercados desde 1926: nunca habían caído tanto los bonos y, además, coincidió con una fuerte caída de las bolsas. Afortunadamente vimos venir la subida de la inflación y de los tipos de interés, y establecimos la estrategia que llamamos «La Gran Rotación». Redujimos significativamente la renta variable y rotamos hacia los sectores beneficiarios de aquel entorno: industria, banca, energía y materias primas, eliminando la tecnología y dando más peso a la gestión activa de estilo «valor».

El cambio más importante fue eliminar totalmente la renta fija de medio y largo plazo, refugiándonos en fondos monetarios e incluso incluyendo fondos que apostaban contra el precio de los bonos. Así, nuestros clientes se ahorraron gran parte de la histórica caída y las carteras perdieron mucho menos que sus índices de referencia.

2023 – 2024: «La Gran Normalización»

Al inicio de 2023 nos dimos cuenta de que la situación sería muy distinta a la del año anterior: la inflación empezaría a bajar y eso cambiaría la dirección de los mercados, que descontarían bajadas de los tipos de interés. Además, identificamos que analistas e inversores irían percatándose de la importancia de la inteligencia artificial generativa, la cuarta fase de la revolución digital, comparable a la llegada de los ordenadores personales. Iniciamos así «La Gran Normalización»: incrementamos la renta variable, sobreponderamos la tecnología y la bolsa norteamericana, y fuimos normalizando la posición en renta fija en paralelo a la bajada de la inflación y de los tipos.

A finales de 2024, la bajada de tipos y la victoria de Trump nos llevaron a «La Nueva Rotación», reduciendo temporalmente tecnología a favor de otros sectores (por ejemplo, industrial y banca) que también dieron buenos resultados.

2025: «La Estrategia del Dominó»

Durante febrero y marzo generamos una reserva de liquidez en las carteras, anticipando un periodo de corrección y volatilidad en los primeros compases del mandato de Trump, cuya llegada al poder sabíamos que traería episodios de este tipo. La caída llegó con el «Día de la Liberación» y su guerra arancelaria. Nuestro escenario fue claro: Trump buscaba una posición de exigencia máxima para luego negociar, y los acuerdos irían cerrándose como fichas de dominó, impulsando las bolsas a medida que caían. Confirmado el escenario tras la pausa arancelaria del 9 de abril, aprovechamos para comprar barato, principalmente renta variable norteamericana y, en particular, tecnología, recuperando niveles máximos de exposición a bolsa.

Otras dos recomendaciones marcaron la diferencia ese año: la inversión en semiconductores y la cobertura de divisa frente al dólar, que protegió las carteras de la debilidad del billete verde.

2026: Acertando en el conflicto de Irán

El año ha estado marcado por la guerra entre Irán y Estados Unidos y el cierre del estrecho de Ormuz, que disparó el petróleo un 40%. Establecimos como escenario más probable la reapertura del estrecho: la economía global no puede permitirse un petróleo por encima de 100 dólares, a Trump no le conviene de cara a las «midterms» y a Irán le interesa negociar desde su posición de fuerza.

Haber mantenido duraciones muy cortas en renta fija nos permitió evitar la caída de los bonos, y hemos aprovechado los mejores precios para incrementarlas moderadamente. En renta variable, la inversión en semiconductores y en pequeñas compañías norteamericanas nos ha permitido superar a los índices de referencia en lo que va de año.