La liquidez financiera como motor bursátil

Tiene mucha más importancia para los mercados la situación de liquidez del sistema que quién gane las elecciones norteamericanas. Y, si no me creen, observen el gráfico n.º 1. Tenemos periodos alcistas y bajistas con un presidente republicano y con un presidente demócrata. La clave está en la línea naranja, que es la que define el nivel de liquidez en el sistema. Y si hiciéramos un gráfico desde hace mucho más tiempo, llegaríamos a la misma conclusión.

Gráfico n.º 1: Nivel de liquidez en el sistema y el índice S&P 500

Nivel de liquidez en el sistema y el índice S&P 500

La evolución del nivel de liquidez financiera y su relación con el mercado 

Hemos insistido en ello en muchas ocasiones, pero no nos cansaremos de repetirlo: el mercado es como un motor donde, cuanta más gasolina haya, mayor será el margen para apretar el acelerador. Y la gasolina de los mercados es la liquidez.

La línea naranja mide la oferta monetaria global, que entendemos que en este gráfico hace referencia a la llamada M2, es decir, “cash” y depósitos. Y tiene buena salud, puesto que está en máximos. Pero es que, si además añadimos el exceso de dinero que hay en fondos monetarios o letras del tesoro a corto plazo, la cifra sería mucho mayor. Tengamos en cuenta que normalmente en fondos monetarios hay aproximadamente 4 billones de dólares y actualmente hay cerca de 6 billones, atraídos por los altos tipos de interés que ofrecen por la subida de tipos.

Aun así, observen cómo en 2022, pese a que el nivel de liquidez se mantuvo relativamente estable, el mercado sufrió mucho como consecuencia de la guerra de Ucrania y, sobre todo, la subida de los tipos de interés. En otras palabras, la liquidez es un buen apoyo a largo plazo, pero no puede con eventos inesperados y muy negativos.