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Su asesor o gestor debe conocer el “Trump Trade”
En los próximos meses todo va a girar alrededor de la Reserva Federal de los EE. UU., de si será capaz de evitar una recesión. Pero probablemente no sea el único factor que mueva los mercados. Probablemente volverá a hablarse del “Trump Trade”.
¿Qué es el Trump Trade?
El Trump Trade es una estrategia de trading de corto plazo, aunque según sea el resultado de las elecciones, puede serlo también de largo.
La idea es sencilla y tiene fundamento. Es una estrategia de posicionamiento en los activos y sectores que puedan resultar más beneficiados en función de que la victoria sea para uno u otro candidato. Normalmente, la política económica de los candidatos a la presidencia no presenta diferencias abismales. Pero en esta ocasión la diferencia es tan grande como la que existe sobre la visión política y social de Norteamérica. En consecuencia, la victoria de uno u otro candidato tendrá impacto en la evolución bursátil de los diferentes activos, sectores y zonas geográficas.
El punto de partida es bastante equilibrado (gráfico n.º 1): Trump viene fuerte y comienza con una pequeña ventaja, pero Kamala tiene de su lado al 85 % de los medios y a todas las grandes tecnológicas. Y hoy en día tener de tu lado a Google (YouTube), Meta, etc. vale más que tener cualquier medio de comunicación tradicional —que además también están mayoritariamente de su lado—. En este mundo tan mediático, quién consigue que cale su relato gana las elecciones. Sobre todo si tiene más dinero para su campaña, como es el caso de Harris.
Gráfico n.º 1: Las encuestas en EE. UU. una vez retirado Biden de la carrera electoral
Ahora bien, Trump es un hueso muy duro de roer y Kamala carga con la mochila de la gestión previa junto a Biden. Y de haber ocultado su estado de salud. Estamos hablando por un lado de mentir y por otro de un incremento acumulado de los precios en el periodo de más del 20 % (en EE. UU. se vota más con el bolsillo que con la ideología). Además de un problema migratorio de grandes proporciones.
¿Es favorable el Trump Trade?
El Trump Trade será más o menos rentable en función de la volatilidad del gráfico n.º 1 Y de saber manejarla. Según se mueva el gráfico n.º 1 habrá que apostar por los beneficiarios de una victoria de Trump o por los beneficiarios de una victoria de Harris. Al menos esto es lo que plantea el mercado (y recordemos que lo más importante va a ser lo que haga la Reserva Federal y si es capaz de arreglar el entuerto que ha creado).
Conviene aclarar que el Trump Trade acaba de inaugurarse, así que no está totalmente claro quiénes son los posibles beneficiarios de su victoria. Y viceversa.
Respecto a las bolsas la visión es en nuestra opinión claramente positiva si gana Trump. Otra cosa es la volatilidad, que también está garantizada, pero la presidencia de Trump fue buena para las bolsas, y el impulso alcista solo se truncó por la llegada del COVID.
Kamala —y sobre todo su elección de vicepresidente— transmite una posición mucho más izquierdista y de más regulaciones e impuestos que Trump. Eso podría cambiar una vez en el poder —no sería la primera vez—, pero de entrada estamos hablando de un Trump muy a la derecha y una Kamala muy a la izquierda.
¿A quién favorece una victoria de Trump?
Donde puede haber mayores diferencias es entre sectores y países. El mercado considera que Harris le viene bien a las empresas tecnológicas. Sus mayores donantes vienen de ese sector.
Por el contrario, los inversores consideran —y estamos de acuerdo— que un triunfo de Donald Trump beneficiaría a las pequeñas y medianas compañías norteamericanas. No solo demostró en su día su interés por reanimar el tejido productivo norteamericano, sino que ahora ha reafirmado ese interés nombrando vicepresidente a JD Vance, firme defensor de que lo que se venda en Norteamérica se fabrique en Norteamérica. Y que el empleo no se vaya a los países emergentes.
Vance también transmite claramente que EE. UU. no puede dedicarse solo a la tecnología y que tiene que fabricar y vender productos físicos. Y, como hemos dicho, en estas elecciones el nombramiento de vicepresidentes no es el trámite sin importancia de las anteriores. Está siendo una auténtica declaración de principios. En ambos lados.
Asimismo, creemos que el mercado acierta cuando considera que una victoria de Trump sería beneficiosa para las empresas energéticas norteamericanas y una victoria de Harris probablemente beneficiaría más a las empresas de energías alternativas. De nuevo contamos no ya con los programas y las declaraciones, sino con lo ocurrido anteriormente, que es lo que más importa. Y con quienes son los donantes. Esto es importantísimo para entender quiénes serán los sectores más beneficiados.
El triunfo de Harris se considera favorable al mercado europeo, o al menos no perjudicial, porque un triunfo de Donald Trump iría acompañado de una guerra tarifaria en la que probablemente Europa se vería muy perjudicada.
¿Qué opinan los mercados? Inflación, divisas y bonos.
En el mercado se considera que esa guerra sería inflacionista, por lo que desde el punto de vista de la inflación, se ve con mejores ojos un triunfo de Harris. En nuestra opinión eso no está tan claro y va a depender mucho más de cuál sea la política monetaria de la Reserva Federal.
Respecto a las divisas, hay diferencia de opiniones. Nosotros tenemos bastante claro que Trump preferirá un dólar menos fuerte de lo que lo es actualmente. Recordemos que quiere cambiar el “statu quo” y que Norteamérica fabrique y venda fuera y no que se centre en comprar lo que fabriquen otros en el exterior. Ahora bien, tenemos dudas razonables de que actualmente cualquier político sea capaz de controlar el valor de su divisa. Así que, antes de utilizar la divisa en el “Trump Trade”, nos aseguraremos de que existe una dirección clara para cada candidato/a.
Algo parecido diríamos en relación con los bonos. La opinión mayoritaria es que Trump va a generar un claro aumento de la deuda pública norteamericana si llega al poder, lo cual no es bueno para los bonos. Pero, de nuevo, actualmente tiene mucha más influencia en el mercado de bonos lo que haga la Reserva Federal que lo que haga Trump. Y tradicionalmente, la izquierda tiende más al gasto público, así que esa carta todavía no se conoce bien.


