A quién beneficia y a quién perjudica este nuevo conflicto

Captura de pantalla 2023 10 31 a las 17.25.01

Fuente de la imagen: El Confidencial

Artículo escrito por Víctor Alvargonzález para El Confidencial (11 de octubre de 2023)

Yo no soy muy partidario de las teorías de la conspiración, pero la experiencia me ha enseñado que, si quieres saber por qué ocurre algo, tienes que ver a quien o quienes beneficia.

Esto es fundamental en el mundo actual, en el que casi toda la información se ha convertido en propaganda y es muy difícil saber qué está pasando realmente. Y mucho más difícil conocer los motivos reales por los que ocurren las cosas. Pero no se pueden tomar decisiones sin valorar las posibles consecuencias, y estas no se pueden considerar sin saber cuáles pueden ser los motivos.

Evidentemente en el origen de los atentados terroristas de Hamás está sembrar el terror, de eso no hay la menor duda. Pero el momento en el que se producen y las consecuencias geopolíticas que puede tener llevan a pensar que hay algo más. Que la agresión es solo el principio de un proceso, un proceso que busca la caída de varias fichas de domino del que esta es sólo la primera.

Claramente la segunda ficha es detener el proceso por el cual los países del golfo y otros países musulmanes están estableciendo relaciones diplomáticas con Israel. Curiosamente, el ataque se ha producido justo cuando se iba a poner el broche de oro, que era la incorporación de Arabia Saudita. Ahora será mucho más difícil venderle a la población árabe y musulmana el establecimiento de esas relaciones.

La siguiente ficha del dominó es económica: intentar que suba el precio del petróleo, talón de Aquiles de Occidente. Si la situación se complica, los productores del Golfo Pérsico tendrán que tomar partido y tendrá que ser contra Israel. También se busca la implicación de Irán. Da igual que ataque o sea atacado por ser promotor y financiador de Hamás. Ni siquiera es necesario que entre militarmente en el conflicto: el aumento de la retórica bélica en el Golfo Pérsico es suficiente para que se dispare el precio del petróleo.

Pero ojo, los objetivos de Hamás y quien tenga detrás podrían truncarse. Que se cumplan dependerá en gran medida de lo que decidan Rusia y Arabia Saudita, que son quienes establecen el precio del crudo. Olvídense de los topes fijados por occidente: acaban de demostrar al mundo que cuando se ponen de acuerdo, el petróleo sube. Pero cuidado, la cuestión funciona en ambos sentidos: si les interesa obtener algo a cambio (por ejemplo a Rusia en relación con Ucrania), también pueden hacer que baje. Hay que contemplar todos los escenarios.

Así que tirando del hilo nos encontramos con dos beneficiarios evidentes, Arabia Saudita y Rusia, que no solo ven como aumenta su poder de fijación de los precios del petróleo, sino que, además, aumenta su poder de «persuasión» frente a Occidente.

De hecho, es llamativo que esto ocurra justo cuando tienen a EEUU totalmente neutralizado en su capacidad de influir en el precio del crudo. Los norteamericanos ya se gastaron sus reservas estratégicas evitando la subida del petróleo consecuencia del establecimiento de sanciones a Rusia. Y no tienen capacidad en el corto plazo para incrementar su producción como para influir en el precio. Encima, necesitan a Arabia Saudita más que nunca para evitar que se descontrole la situación en Oriente Medio, que sería un desastre para la posible reelección de Biden.

En cuanto a Rusia, las sanciones que trataban de limitar sus exportaciones de petróleo han fracasado estrepitosamente. Hace tiempo que vende a través de terceros países que no aplican sanciones y ha comprado una flota de petroleros a los armadores griegos, que han hecho el negocio de su vida renovándola con los ingresos obtenidos de Rusia. Y ya pone el precio que quiere, como ha demostrado recientemente cuando se ha unido a Arabia Saudita a la hora de reducir la producción y llevar el precio del crudo cerca de 100 dólares por barril.

En cuanto a Rusia, las sanciones que trataban de limitar sus exportaciones de petróleo han fracasado estrepitosamente

Así que lo que ocurra económicamente en Occidente a partir de ahora dependerá más que nunca de la OPEP + 1 (el “uno” es Rusia). Pueden permitir – o fomentar – que el conflicto se expanda y, en consecuencia, se «expanda» el precio del petróleo. Además, Rusia tiene una enorme influencia en el financiador y promotor de Hamás, Irán, pues es uno de sus principales aliados. Ahora en cuestiones relacionadas con la producción de petróleo, el tándem Arabia Saudita – Rusia además del grifo de la producción tiene la «válvula Hamás». Si deciden apretar las tuercas a Occidente lo llevarán a la estanflación, pues en esta ocasión la subida del precio del petróleo coincidiría con la debilidad del crecimiento económico.

En cualquier caso pronto sabremos si Arabia Saudita quiere seguir llevándose bien con Occidente o si su prioridad es que el petróleo llegue a los 100 dólares por barril. Puede parecer extraño, pero la historia está llena de ejemplos donde los más poderosos y ricos son cada vez más avariciosos (por ejemplo en la historia de Roma).

También sabremos pronto si el dinero que necesita Rusia para seguir con su invasión de Ucrania pretende obtenerlo vendiendo mucho, o vendiendo menos pero con un gran margen. A 100 dólares por barril venderá menos, pero gana una fortuna, porque su petróleo es uno de los más baratos de extraer del mundo.

Pronto sabremos cuál es el destino de económico a corto plazo de Occidente, ya que, irónicamente, en la época donde más se valoran la ecología y la sostenibilidad, es la OPEP+ 1 quien tiene la sartén por el mango. Y el mango también.

Artículo publicado en El Confidencial

Si le ha gustado y quiere descubrir más sobre nuestro servicio, visite Nextep Finance