¿Cuánto cuesta la gestión discrecional de carteras?
Si se está preguntando cuánto cuesta la gestión discrecional de carteras, es importante que sepa que no existe una tarifa única, ya que el precio depende de varios factores.
La gestión discrecional de carteras en España tiene costes variables que dependen de la entidad financiera, el tamaño de la cartera y el tipo de servicio ofrecido. Al margen del coste de los propios fondos en los que invierten las carteras, podemos decir que la estructura de comisiones es típicamente la siguiente:
Comisión de gestión: El rango suele estar entre el 0.5% y el 2% anual sobre el patrimonio gestionado. Es la comisión principal, que cubre la labor del gestor de tomar decisiones de inversión y mantener la cartera alineada con los objetivos del cliente.
Comisión de éxito o comisión por resultado (performance fee) que suele rondar el 5%, aunque puede variar enormemente de una entidad a otra. El informe de la OCU indica que “el porcentaje oscila entre el 5% que se llevan entidades como el BBVA, Kutxabank y el Santander, hasta el 10% que cobra Bankinter, Ibercaja y el Sabadell”. Teóricamente se puede cobrar una comisión de éxito de dos maneras: sobre las ganancias generadas, o solo si la rentabilidad supera un determinado umbral (hurdle rate), es decir, se cobra la comisión si la cartera obtiene rentabilidad por encima de un nivel específico o benchmark acordado.
Comisión de custodia: Es el coste de tener los activos de la cartera custodiados en una entidad financiera.
Comisión por operativa: Estas comisiones cubren los costes asociados a la compraventa de activos dentro de la cartera, como comisiones de compraventa de acciones, bonos, o productos derivados. Aunque algunas entidades lo incluyen en la comisión de gestión, en otros casos se cobra de manera separada.
Coste de los activos subyacentes: Esta no es una comisión, sino el coste de los productos en los que invierte la cartera. Es decir, los fondos de inversión, ETF, acciones o bonos en los que se invierte el dinero y que varía enormemente según el tipo de producto que se utilice.
A esto habría que sumar los costes de la plataforma de inversión, es decir, del banco que se utilice para invertir.
Otros factores que influyen en el coste: El tamaño de la cartera (a mayor tamaño, suele haber mejores condiciones en las comisiones), el nivel de personalización (carteras más personalizadas implican generalmente costes más altos); entidad gestora (las entidades bancarias tradicionales suelen tener comisiones más altas que los gestores independientes o plataformas de inversión digital).
¿Cuáles son las diferencias entre las carteras gestionadas y los fondos perfilados?
Es fácil confundir las carteras gestionadas de fondos de inversión con los fondos de inversión perfilados. Sí, en ambos casos hay un gestor detrás de la inversión, pero su arquitectura y funcionamiento es bien distinto.
Los fondos perfilados son fondos de inversión diseñados para ajustarse a diferentes niveles de riesgo, permitiendo a los inversores elegir uno que se adapte a su perfil y objetivos financieros.
Estos fondos suelen clasificarse en varias categorías según el riesgo: conservador, moderado y agresivo.
Los fondos conservadores priorizan la seguridad del capital invertido, invirtiendo en activos de bajo riesgo como bonos o instrumentos de renta fija. El rendimiento potencial es menor, pero con menor volatilidad.
Los fondos perfilados moderados equilibran el riesgo y la rentabilidad, combinando inversiones en renta fija y variable, como acciones, para obtener un crecimiento moderado del capital.
Los fondos perfilados agresivos se centran en obtener una mayor rentabilidad, invirtiendo principalmente en renta variable (acciones) y otros activos de alto riesgo. Estos fondos suelen tener más volatilidad.
La ventaja de estos fondos perfilados es que permiten a los inversores delegar la gestión de su cartera en un equipo de expertos, ajustando la composición de activos según el perfil de riesgo elegido. Hasta ahí puede parecer que es como una cartera gestionada de fondos.
Sin embargo, la forma de hacerlo es muy diferente:
- Titularidad de los fondos: En las carteras gestionadas el cliente contrata directamente los fondos que componen la cartera y no de modo indirecto, como sucede con los fondos de fondos. Es decir, el usuario invierte de forma directa cada uno de los fondos de la cartera gestionada, mientras que en un fondo perfilado, el fondo es quien invierte en esos otros fondos. De ahí que sea una inversión indirecta.
- Comisiones cobradas: En las carteras gestionadas se paga una comisión explícita por la gestión de la cartera, que está sujeta a IVA. Adicionalmente se pagan las comisiones de gestión y depositaría correspondientes de los fondos en los que invierte la cartera, que se aplican sobre el valor liquidativo de los fondos. En cambio, en los fondos perfilados se va descontando diariamente del fondo la comisión de gestión y el resto de costes de esos “fondos de fondos”. En estos no hay IVA porque no hay pago explícito.
En una cartera de gestión delegada podrá ver de forma mucho más clara los fondos en los que invierte y el coste de cada uno de ellos.
- Comparación de los resultados: El fondo perfilado es fácil de medir, porque hay un valor liquidativo que seguir, y se puede comparar su evolución con la de productos similares. En las carteras gestionadas el inversor conoce cómo está comportándose su cartera, pero no hay una información pública de comparación (por ejemplo, con otras carteras) que se pueda mirar.
- Flexibilidad y herramientas que disponen sus gestores: en los “fondos de fondos” el gestor puede cambiar con rapidez la cartera y hacer movimientos sin embargo en las carteras de gestión discrecional hay que ir haciendo periódicamente los traspasos de unos fondos a otros a los clientes.
¿Cómo se tributan las carteras gestionadas?
Igual que cualquier fondo de inversión. No tributan por las plusvalías mientras no se proceda a realizar reembolsos o rescates, aunque se vaya traspasando el dinero de unos fondos a otros.
Una vez que se realizan esos reembolsos, se aplica la correspondiente retención por las plusvalías (ganancia total por la diferencia entre precio de compra y precio de venta) y hay que declararlo en la renta.
En términos generales, habrá que tributar por la diferencia entre el precio de compra y de venta de cada fondo, aunque después Hacienda permite compensar pérdidas y ganancias patrimoniales dentro del IRPF.
Al final, el tipo al que tributarán es el propio del ahorro, que actualmente es:
- Ganancias hasta 6.000 euros tributan al 19%.
- Entre 6.000 y 50.000 euros tributa al 21%.
- Entre 50.000 y 200.000 euros tributan al 23%.
- Entre 200.000 y 300.000 euros tributan al 27%.
- Ganancias por encima de 300.000 euros tributan al 28%.
Diferencias entre gestión de carteras y asesoramiento financiero
Como hemos indicado al principio de este informe, en la gestión de carteras la entidad que presta este servicio recibe un mandato de su cliente para que adopte las decisiones de inversión que considere más adecuadas para él. Dichas decisiones de inversión deberán ajustarse al perfil resultante del test de idoneidad que ha de realizarse con carácter previo al inicio de la prestación de este servicio.
En lo que respecta al asesoramiento financiero, este consiste en la prestación de recomendaciones personalizadas a un cliente, sea a petición de éste o por iniciativa de la empresa de servicios de inversión, con respecto a una o más operaciones relativas a instrumentos financieros.
La diferencia entre uno y otro es clara:
- Con la gestión de carteras, la empresa ejecuta todas las operaciones necesarias de inversión. Como el propio término indica, gestiona la cartera del cliente.
- Con el asesoramiento, la empresa solo orienta y recomienda al cliente, que es quien debe gestionar su propia inversión. El cliente puede hacer caso a esas recomendaciones o no, pero siempre deberá ejecutar las operaciones por su cuenta.
Con Nextep Finance podrá escoger entre asesoramiento financiero independiente y el servicio de carteras gestionadas.
Saber escoger un servicio de gestión delegada adecuado, que solo mire por los intereses del cliente y busque los mejores fondos de inversión del mercado, le permitirá estar más tranquilo, sabiendo que:
- Sus intereses están en el centro de la estrategia de inversión y no el cobro de comisiones indirectas.
- La cartera incluye los mejores fondos disponibles en el mercado. Ningún banco o gestora, por bueno que sea, puede tener los mejores fondos de inversión y productos para todas y cada una de las inversiones (los 12 fondos de Caixabank no son líderes en su categoría, ni mucho menos).
- Las condiciones de los fondos son las adecuadas, siempre con sus clases limpias y con los menores costes posibles.
Eso es precisamente lo que hacemos en Nextep Finance. ¿Empezamos?
La información compartida en este artículo bajo ningún concepto representa una recomendación de inversión.


