Acciones, fondos o ETFs: en qué conviene invertir
Invertir los ahorros es una decisión importante. Como inversor novato es fácil preguntarse si conviene más invertir en acciones, fondos o ETFs.
Acciones, fondos o ETFs pueden tener sentido, pero no funcionan igual ni exigen lo mismo en términos de conocimientos, capital de inversión o tiempo de dedicación. Veamos con claridad las diferencias, ventajas y desventajas de cada una para poder tomar decisiones con criterio.
Qué es una acción
Cuando se compra una acción, se adquiere una pequeña parte de una empresa. Se tiene derecho a recibir una parte proporcional de los beneficios en forma de dividendos y, según el tipo de acción, se puede participar en las votaciones de la junta de accionistas. También se puede vender esa acción en el mercado si se quiere recuperar la inversión.
La revalorización de una acción depende de muchos factores: desde los resultados de la empresa hasta la situación del mercado o incluso decisiones políticas. Por eso, invertir en acciones requiere tiempo, conocimientos y seguimiento. Es una opción que puede ofrecer una rentabilidad alta, pero también conlleva un riesgo considerable y una notable dedicación de tiempo.
Además, también hace falta mucho más capital para diversificar la cartera cuando solo se invierte en acciones. Solo hay que pensar en cuánto costaría comprar las 500 acciones de un índice como el S&P 500 donde hay compañías con precios por encima de los 500 dólares por título.
Las acciones son una de las formas más habituales de empezar a invertir en bolsa como novato, pero no por ello la mejor.
Qué es un fondo de inversión
Los fondos de inversión son instrumentos que agrupan el dinero de muchos inversores para invertirlo de forma conjunta en una cartera de activos, lo que añade un grado más de diversificación. Esa cartera puede incluir acciones, bonos, inmuebles, activos del mercado monetario, etc. El tipo de activo de la cartera dependerá de la estrategia de inversión del fondo.
Estas decisiones y estrategia de inversión las toma un equipo de profesionales de la inversión.
Al invertir en un fondo, no se es propietario directo de las acciones o bonos que tiene el fondo. Se participa en el fondo y se obtiene rentabilidad en función del comportamiento conjunto de todos los activos en los que invierte.
En España, los fondos cuentan con ventajas fiscales importantes: se pueden traspasar de un fondo a otro sin tributar, lo que permite diferir el pago de impuestos y aprovechar mejor el efecto del interés compuesto.
Si ya estáis invertidos o tenéis una cartera, puede ser un buen momento para revisarla. A veces, pequeños cambios en la composición o en los productos elegidos pueden suponer un ahorro significativo.
Analizar mi cartera de inversión
Qué es un ETF
Un ETF (Exchange Traded Fund) es un tipo de fondo de inversión que cotiza en bolsa y se compra o vende como si fuera una acción. Esa es su principal diferencia respecto a un fondo tradicional: permite operar en tiempo real durante el horario de mercado.
Al igual que un fondo, un ETF agrupa el dinero de muchos inversores y lo invierte en una cartera diversificada de activos: acciones, bonos, materias primas, etc. Pero a diferencia de un fondo tradicional, el ETF ofrece más agilidad operativa y suele tener comisiones más bajas, sobre todo cuando replica índices como el S&P 500 o el MSCI World.
Otra ventaja importante de los ETFs es que permiten acceder de forma sencilla y barata a casi cualquier mercado, incluso a algunos en los que no hay fondos tradicionales disponibles. Por eso, los ETFs se utilizan tanto para estrategias simples como para planteamientos más sofisticados.
Eso sí, en España no disfrutan del beneficio fiscal del traspaso entre fondos, lo que conviene tener en cuenta si se busca optimizar la fiscalidad a largo plazo.
Diferencias entre fondos y acciones
La principal diferencia es que, al invertir en acciones, cada inversor toma sus propias decisiones: qué empresa comprar, cuándo vender, cuánto arriesgar. Con un fondo, en cambio, se delega en un equipo profesional que gestiona por cuenta del inversor.
Esto tiene implicaciones claras:
- Diversificación: Con un fondo, se invierte en decenas o cientos de activos. Con acciones, es más difícil lograr esa diversificación sin un capital elevado.
- Tiempo y experiencia: Las acciones exigen seguir el mercado y analizar empresas. Un fondo permite invertir sin dedicar tiempo a la gestión.
- Fiscalidad: Los fondos permiten el traspaso entre productos sin peaje fiscal. Con las acciones, cada venta tributa.
- Costes: Las acciones suelen implicar comisiones por compraventa y custodia. Los fondos, en cambio, aplican comisiones de gestión, que pueden variar según el tipo de fondo.
- Liquidez: Las acciones se compran y venden en tiempo real. Los fondos se liquidan al valor del día, pero el abono puede tardar entre uno y tres días hábiles.
Acciones vs ETFs
¿Acciones o ETFs? Ambas opciones permiten invertir en bolsa, pero no exigen lo mismo ni ofrecen la misma experiencia.
- Propiedad directa vs inversión diversificada: Al comprar una acción, se adquiere una parte real del capital de una empresa. En cambio, un ETF invierte en una cesta de acciones. No se tiene la propiedad directa de cada compañía, sino una participación en el fondo.
- Riesgo y diversificación: Las acciones individuales concentran el riesgo. Si la empresa va mal, la inversión se resiente. Los ETFs, al agrupar muchas empresas, reducen ese riesgo y permiten diversificar desde importes bajos.
- Tiempo y experiencia: Gestionar una cartera de acciones requiere análisis, seguimiento y conocimientos. En un ETF, la composición ya viene definida. Solo hace falta mantener la estrategia, lo que simplifica mucho la gestión.
- Costes: Ambos productos tienen costes.
En acciones: comisiones por compraventa y, en algunos casos, custodia.
En ETFs: también hay comisiones de compraventa, más una comisión de gestión anual, que suele ser muy baja si el ETF es indexado. - Liquidez: Tanto las acciones como los ETFs cotizan en bolsa y se compran y venden en tiempo real. Pero en acciones menos negociadas puede haber más diferencia entre precio de compra y de venta, lo que puede suponer un coste adicional.
Si se busca sencillez, diversificación y poco seguimiento, los ETFs son una herramienta muy eficiente. Las acciones pueden tener más potencial, pero requieren experiencia y tolerancia al riesgo.
Fondos vs ETFs
Un fondo cotizado se compra y vende en bolsa como si fuera una acción. Esto hace que sea muy fácil de operar y tenga precios en tiempo real. Muchos ETFs también siguen índices, como los fondos indexados, por lo que también tienen comisiones bajas.
Pero hay diferencias importantes entre fondos y ETFs:
- Operativa: Los fondos se compran al valor liquidativo del día. Los ETFs se compran en el momento, como una acción.
- Fiscalidad: Los ETFs en España no permiten traspasos sin tributar. Los fondos sí. Este es un punto clave a favor de los fondos si se quiere optimizar la fiscalidad.
- Accesibilidad: Hay ETFs para casi cualquier estrategia o sector. La oferta es muy amplia.
- Costes: Ambos tienen comisiones de gestión bajas si son productos indexados, pero los ETFs pueden implicar también comisiones por compraventa y custodia.
- Liquidez: Los ETFs se negocian en tiempo real y tienen buena liquidez si son populares. Los fondos, aunque también son líquidos, requieren uno o varios días para hacerse efectivos.
- Transparencia: Los ETFs publican su cotización constantemente. Los fondos solo muestran el valor liquidativo una vez al día.
En definitiva, si se tiene claro que se busca una estrategia pasiva y se prioriza la eficiencia fiscal, un fondo indexado puede encajar mejor. Si se prefiere una mayor flexibilidad operativa, los ETFs pueden ser una buena opción.

Invertir bien no va solo de elegir entre acciones, fondos o ETFs. Va de saber qué tipo de inversor sé es, cuánto tiempo se quiere dedicar y qué riesgo se está dispuesto a asumir.
En Nextep trabajamos con fondos de clase limpia, sin retrocesiones, lo que nos permite ser totalmente independientes. Y eso hace que muchas veces, simplemente cambiando la cartera del banco, se pueda ahorrar dinero, incluso contando con nuestros honorarios.
Si queréis que revisemos juntos vuestras inversiones y os ayudemos a tomar decisiones con criterio, estamos aquí para eso. ¿Empezamos?
La información compartida en este artículo bajo ningún concepto representa una recomendación de inversión.

